![]()
|
Experiencias con PatoSi quieres enviar una experiencia o autorizar alguna publicación de la que ya enviaste, puedes hacerlo a través de info@fundacionjesusgomez.org
Magda Estaban
Magisterio
Fue tanta la proximidad que no dudé en hacerle una consulta respecto a un trabajo que estaba haciendo y que me tenía preocupada porque el profe titular pese a que en un principio me animó a hacerlo, en aquellos momentos y como pasa habitualmente no me hacía ni caso. Le comenté a Pato el tema y me dio algunos consejos. Pero terminó su parte y volvió el profe titular. Yo entregué mi trabajo y cuando fui a recoger la nota, me encontré con que ni siquiera se había mirado el trabajo. La excusa fue que como la decisión de hacerlo había sido mía, que en ningún caso lo hubiera tenido en cuenta para la nota y tenía mucho trabajo pues que lo había hojeado y que estaba más o menos bien. O sea que ni siquiera se lo había mirado. Ese mismo día mientras estaba en el bar, con el trabajo en la mano vi pasar a Pato y corrí detrás de él. Le expliqué lo que había pasado y le dije que me gustaba mucho la investigación y que me había quedado con las ganas de saber qué estaba bien i donde fallaba. Sin pensarlo me dijo que le pusiera mi número de móvil en la tapa y se quedó con el trabajo. Qué pensé? Que me había quedado sin trabajo y que seria surrealista que obtuviera alguna respuesta. ¡Todavía no conocía a Pato! porque una semana después, mi móvil sonó y escuché su voz diciéndome: ¡insensata! Hay que mejorarlo pero tienes madera, pásate por mi despacho y te comento… Y otra cosa, el curso que viene pilla la optativa de investigación! Cuando colgué, no me lo podía creer! Un profe que sólo estuvo unos días en clase, que no tenía por qué mirarse ese trabajo y no sólo se lo había mirado si no que se había tomado la molestia de ponerse en contacto conmigo y comentármelo.
Ni que decir que a partir de ese momento Pato fue y sigue siendo mucho más que un profe. |