Recursos para la la inserción laboral de la población gitana
Estudios sobre población gitana
GAMELLA, J. F.: “Oficios tradicionales gitanos en Andalucía: 1837–1959”, Gitanos, pensamiento y cultura, 32, pp. 64–73. 2006.
Los gitanos y gitanas espanyoles han contribuido al sostén de la economía agraria tradicional de forma constante y sistemàtica. Y lo han hecho a pesar de la persistente sospecha, discriminación y segregación a que se les ha sometido. (pàg. 65)
La estructura ocupacional de los gitanos y gitanas ha sido un elemento central de su resistencia a la asimilación y del mantenimiento de muchas de sus tradiciones y modos de vida. Sus ocupaciones típicas fueron durante siglos una factor clave para sostener los límites étnicos con los no-gitanos, que solían ganarse la vida de “otra manera”.
Los gitanos no han faenado en una sola actividad o sector, sino que se han especializado en diversos nichos ocupacionales dentro de la economía general. No ha sido tanto la concreta faena o tarea desempeñada, sino sus formas de organización y articulación en la economía mayoritaria lo que ha caracterizado a los oficios y trabajos gitanos. Por eso, aunque esos trabajos han variado de país a país y de una época a otra, algunas de sus características ofrecen recurrencias notables. En todas partes los gitanos han preferido ocupaciones que les permitieran control sobre la organización de su trabajo, así como cierta movilidad y flexibilidad, es decir, cierta independencia, pero no aislándose o marginándose, sino mediante formas de articulación en la economía más amplia, de la que dependen y en la que tienden a ocupar aquellos sectores donde la demanda y la oferta oscilaban en el tiempo en el espacio. Por esto, los gitanos han sido artesanos metalúrgicos (herreros, hojalateros, orfebres...), músicos expertos, sobre todo en instrumentos de cuerda (violinistas, guitarristas...), cantantes y bailarines, mendigos, quirománticos, echadores de suertes, tratantes de caballerías y ganado, esquiladores, chatarreros, traperos, buhoneros o vendedores ambulantes, etc. (pág. 66).
La economía gitana ha sido, por lo tanto, una economía doméstica o familiar, en la que varios parientes contribuyen y ponen en común los medios de producción y la fuerza de trabajo, y en la que las familias se especializan en ciertos oficios, creando tradiciones familiares asociadas a ellos. Los oficios gitanos han solido ser también independientes, no asalariados. (pág. 66 i 67). “
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